Archive for febrero, 2012

Pienso, luego existo…

… y mi existencia es aún más feliz cuando el bidón de bolitas se queda mal cerrado y la casa vacía de humanos que vigilen nuestros movimientos. Es entonces cuando Abby, el señor Suli y una servidora entramos en acción.
Hoy los astros se alinearon de tal forma que la operación tuvo éxito total, el bidón se abrió como el cofre de los tesoros y aquello se convirtió en el despiporre. Los capullos de nuestros papis sólo nos dan 2 tomas de comida al día y en cada una menos de medio vaso, pesado y medido a conciencia. Nos tomamos la revancha y comimos bolitas como si fuera la última cena, como Paquirrín el día de su comunión, como un pobre niño somalí encerrado en un buffet libre. Comimos hasta que no pudimos más, hasta la saciedad. Luego nos aliviamos por las alfombras, que para eso están en estos casos de urgencia.
Cuando llegaron los humanos pusieron una cara muy rara. No nos pudimos levantar a recibirles, nuestras barrigas pesaban demasiado. No nos dijeron nada, ni siquiera nos saludaron. Qué desagradables, menudo par de maleducados!
El último paseo del día fue un suplicio, no teníamos ganas de movernos. A veces parecen tontos… ¿No se dan cuenta de que ya lo hicimos todo en las alfombras?
Ahora toca hacer la digestión, como cuando la boa del Principito se comió a la fiera. El arrepentimiento no existe, que nos quiten lo bailao, que en esta vida lo que se hace no es para luego echarse atrás. Como que me llamo Amaya María, que volveré a comer pienso hasta reventar como tenga la más mínima oportunidad.

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